jueves 16 de abril de 2009


Esta ciudad esta embrujada, sin saber,

por el hechizo cautivante de volver

no se si para bien, no se si para mal,

volver tiene la magia de un ritual.


Esta ciudad, no se existe, si es asi

o algun poeta la ha inventado para mi,

es como una mujer, profetica y fatal,

pidiendo el sacrificio hasta el final.


Pero también tiene otra voz, tiene otra piel,

el gesto abierto de la mesa de café

el sentimiento en flor y la mano fraternal

y el rostro del amor en cada umbral.


Ya se que no es casual haber nacido aqui

y ser un poco asi, triste y sentimental

ya se que no es casual que un fueye, por los dos,

nos cante el funeral para decir adios.

Decirte adiós a vos... ya ves, no puede ser

si siempre, siempre sos una razon para volver.


Siempre se vuelve a Buenos Aires a buscar

esa manera melancolica de amar

lo sabe solo aquel que tuvo que vivir

enfermo de nostalgia, casi a punto de morir.


y estas palabras me las regaló un amigo, con el que compartí el deseo de volver...
(contaditos con los dedos de las manos tengo los dias para volver, volver y volver...)